Al estar presente altos niveles de contaminación en el aceite del sistema en combinación con residuos de reparaciones o instalación previa, se generan óxidos, barniz, escamas térmicas, lodos y otros que afectan un deterioro temprano del interior de la tubería.


Este servicio de limpieza consiste en circular productos químicos (desengrasantes, decapantes y pasivadores) que remueven los contaminantes internos que tras varios ciclos y etapas de proceso reestablecen las propiedades internas de la tubería similar a la de una tubería nueva y se genera una capa protectora que preserva el material por largo periodo.
Lavados Químicos – Servicios previos a la puesta en marcha
